Luis, Arturo, Manuel, María Cecilia, Juvenal, Santiago y Lorena  son los siete trabajadores y trabajadoras de atención primaria que han fallecido por Covid-19 a la fecha. La mayoría laboraba  como  administrativo, chofer, guardia o auxiliar. Es decir, desempeñaban tareas para las cuales -según el Ministerio de Salud- basta como protección con una mascarilla quirúrgica y no un respirador N95 o similar o, al menos, escudo facial y antiparras. Por ello, Confusam pidió al nuevo ministro modificar la actual normativa, para proteger la vida de cuidadores y cuidadoras de la salud.

El 21 de junio nuestra Confederación envió al ministro Enrique Paris y al subsecretario de redes,  Arturo Zúñiga, una misiva donde se solicita con urgencia modificar las indicaciones de la circular C37, del 18 de marzo, sobre uso de elementos de protección, porque precarizan aún más las condiciones laborales de administrativos, auxiliares y conductores, exponiéndolos a contagiarse y fallecer de Covid-19.

Hasta ahora, indica Confusam, “un elevado número de contagios afecta a administrativos y conductores, quienes han sido descartados de las medidas de entrega de elementos de protección, a causa de un grave desconocimiento en la ejecución de procedimientos y de su desempeño”.  Dos de los fallecidos eran choferes. Por ello, se indica en la carta,  que considerar que la cabina sanitaria se encuentra aislada del resto de la ambulancia es señal de que quien ha emitido esa normativa, “desconoce su funcionamiento, la circulación del aire, su aislación efectiva y el rol del conductor”.

Precisa Gabriela Flores, presidenta de nuestra organización, que  “hemos observado  y vivido en carne propia lo que significa que las medidas de protección hayan sido subvaloradas  para ciertos trabajadores y trabajadoras. Esto porque algunos expertos pensaron que bastaba con que un conductor, por ejemplo, usará una mascarilla quirúrgica y nada más. Claramente no ha sido así y ya lamentamos la muerte de siete de nuestros compañeros y compañeras”.

GABRIELA FLORES

De hecho, las cifras que entregó el Minsal a mediados de junio, corroboran  que el 20 por ciento de los contagiados y contagiadas que trabajan en la salud pública no desempeñan tareas asistenciales.

Mil quinientos contagiados en APS

Al 24 de junio, los datos de nuestra Confederación lo dicen todo: 1560 funcionarios y funcionarias de APS se han contagiado con coronavirus;  21 de ellos están hospitalizados y cuatro graves; 7 fallecieron y hay 721 en cuarentena preventiva.

Por lo anterior, -declara la máxima dirigenta de Confusam-  “solicitamos  al ministro y al subsecretario, se modifique la norma indicando que todas y todos los funcionarios, realicen o no atención clínica directa, usen escudos faciales, mascarillas y antiparras además de disponer de alcohol gel”. Junto con ello, precisa Gabriela Flores, pidieron -específicamente- mascarillas N95  para camilleros y conductor en cabina sanitaria así como alcohol gel en los móviles y el mismo tipo de mascarilla para kinesiólogos que realicen terapias.